Si escribiera el mismo artículo de la semana pasada me ahorraría todos los comentarios que sobre este partido tenía pensado escribir. El inicio del partido a igual que el del sábado pasado ha sido frío, sin intensidad defensiva, sin basculación hacia donde se encontraba el balón, defendiendo con las manos en lugar de defender con el cuerpo, sin alegría y sobre todo sin garra.
En ataque, igual que el sábado pasado, lo hicimos sin paciencia, con pocos movimientos por parte de los jugadores que no tenían el esférico, sin ver a nuestros compañeros en mejor lugar para hacer un buen tiro y como casi siempre sin ver a nuestros pivotes, con entradas por parte de nuestros laterales andando, con muy poca fluidez en los pases que nos hacía peder muchos balones o tirar en muy malas posiciones, dando muchas facilidades a la defensa contraria y haciendo internacional al portero del equipo rival.
Y como casi siempre jugando con fuego, no empezamos a jugar como nosotros sabemos hasta los últimos 10 minutos, en el que una mejor defensa, impidiendo que los jugadores contrarios entraran con la facilidad de la primera parte y tapando mejor a su principal jugador, nos llevó a infligir un parcial de 9 - 3 a nuestro favor, que nos hizo ganar el partido, pero sin paliar el mal juego en general de nuestro jugadores, pero demostrando que cuando quieren por lo menos le echan coraje y pundonor.
Sería injusto si no alabara el juego de nuestro portero ( Oscar ) y del central ( Rodri ) que uno con sus paradas y el otro con su gran dirección y penetraciones hacia la portería contraria se echaron al equipo a las espaldas para conseguir la victoria super necesaria para las aspiraciones del Sanvi este año.
El reultado final: San Viator 26 Maravillas 23